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Reserva una habitación o rincón tranquilo con cama, arenero, rascador, agua y comida. Deja que explore a su ritmo sin forzar el contacto. Ventanas seguras, plantas tóxicas alejadas y puertas controladas: la seguridad del gato es prioritaria.
Esconderse, marcar, vocalizar o replegarse suele ser normal al principio. Observa apetito, uso del arenero e interacciones con personas u otros animales. Esas señales ayudan a la asociación a afinar el perfil del gato.
Respeta las recomendaciones alimentarias y el protocolo veterinario de la asociación. Anota cambios de comportamiento, necesidades médicas o particularidades.
Cuando la asociación usa Pawer, la información del gato, las citas veterinarias y las notas de observación están centralizadas. Ganas claridad y el equipo puede reaccionar más rápido.